El pato macho 6. Malpaís

Durante toda su vida, el instinto ha sido su brújula. Roger se desplaza por el mundo como un animal siempre con hambre, alerta, violento y en celo. Su habilidad para interactuar con los demás le facilita el camino, aunque nunca sea en una dirección socialmente aceptada. De esto se lamenta en ocasiones, aunque muy por lo bajo y sobre todo cuando está en la regadera. Trata de no recriminarse pues considera que la culpa es una debilidad del carácter, pero valga decir que a pesar de que hoy juega a ir enmascarado (pues su autor lo obliga a representar un personaje bloggiano) en la vida real es un ladrón experto, amén de ser el protagonista de varios corridos y narraciones que glosan sus aventuras, las más de ellas inmorales. Hoy permanece a la expectativa y no sabe (ni su autor tampoco) qué va a ser de él mañana, en tanto quehacer diario.
